Gitano por los cuatro costados, orgulloso de su raza y de las tradiciones, fue el sexto de una familia muy humilde de ocho hijos que vivía en la Isla de León, San Fernando, a escasos kilómetros de Cádiz. Fue su tío Joseíco "..que era mi padrino, pero también mi padre y mi abuelo", quien me llamó camarón, porque además de rubito y tan delgado, que parecía transparente, siempre andaba saltando de un lado para otro.
Su padre murió joven y Juana, su madre, apenas daba abasto para sacar adelante tan numerosa familia con los pocos duros que conseguía limpiando y sierviendo en una cafetería. "Tanta pena le valió para expresar el sentimiento flamenco como nadie", comentan sus amigos íntimos de la Peña Camarón. La familia Monge sobrevivió a la penuria, gracias a las pocas pesetas que recaudaba cantando por la calle con tan solo siete años.
"Le gustaba más el toro que el cante, -rememora Manuel Monge, hermano mayor de Camarón- era todavía un crío con diez u once años y se le escapa a mi madre dos o tres días para ir a perseguir vaquillas por ahí. Cuando volvía estaba todo hecho pedazos... luego cogió el cante y dijo: -esto es más fácil...- y fue una suerte para todos".
En 1976 se casa con Dolores Montoya Jimenez, apodada familiarmente como La Chispa, apadrinado por su hermano Manuel y la bailaora Manuela Carrasco: -he conocido a una gitanilla mu bonica- le comentó a su amigo Manuel Ruiz, -esa será la madre de mis hijos-. Es una -chaborillo- (chavalilla en caló) -que me mata y me quita el sentío-. Tiene -dos chacais- (ojazos) negros... Es la mujer de mi vida-.
Su vida artística estaba en auge. En 1968 aparece su primer disco con Paco de Lucía. En 1971 obtenía en Mairena del Alcor, el premio en el concurso de cante jondo "Antonio Mairena". Grabó 19 discos y participó en recitales multitudinarios, aquí y en el extranjero. En 1975, la cátedra de flamencología y estudios folcróricos de Jerez, le otorgó el premio nacional de cante. En 1985 recibe el trofeo "Lucas López" de la Peña Flamenca El Taranto, de Almería. La prensa francesa le denominaba el Joe Cocker de San Fernando y el Mick Jagger flamenco.
Llega a rechazar una oferta para actuar en el Broadway neoyorkino -le aterrorizan los aviones- y cantantes como Peter Gabriel o Quincy Jones reconocen ser admiradores del cantaor.
En 1987 ofrece tres recitales en el Cirque D'Hiver de París.
En 1980 alcanza la máxima cotización del momento en el arte flamenco y su presencia es insustituible en los grandes festivales.
En 1989 grabó su disco "Soy gitano", el disco más vendido de la historia del flamenco.
En 1992 aparece su último disco "Potro de Rabia y Miel".
La infancia de Camarón transcurrió en la fragua de su padre, Juan Luis Monge Núñez (aficionado de primera al cante jondo), primero en la calle Orlando en la zona de las Callejuelas, donde vivía y luego en la calle Amargura, cerca de la Plaza de toros de San Fernando, allí acudía cada día "para darle al fuelle y avivar la lumbre".
José vino al mundo en la habitación de su casa, algo corriente en aquella época y obligatorio en las familias humildes, un 5 de Diciembre de 1950. Una casa pequeña en el número 29 de la calle El Carmen, compartida por varias familias. Lo que a él le gustaba era estar en la calle o en las marismas que rodean a la Isla de San Fernando ".... en nuestras casa decíamos que íbamos al colegio, pero nos íbamos a pescar anguilas o a mariscar, lo que sacábamos lo vendíamos y así teníamos algún dinerillo. Eso nos salvaba, porque cuando en nuestras casas se enteraban de que faltábamos a las clases nosotros decíamos que íbamos a trabajar, les dábamos el dinero, y así callaban y no nos reñían".
Pero José Monge, Camarón, tuvo una infancia muy corta. A los 8 años le escuchan cantar en la Venta de Vargas, la Niña de los Peines y Manolo Caracol. En 1962, con apenas 12 años, recibió el primer premio de su vida ganando el concurso flamenco del festival de Montilla y empezó a frecuentar la popular Venta de Vargas un bar restaurante que tenía permiso para abrir toda la noche, debido a su situación en las afueras de la ciudad y punto de reunión obligado de todos los noctámbulos que buscaban "una buena juerga" después de su jornada laboral. La historia de Camarón de la Isla ha quedado por siempre ligada a esa Venta, repleta hoy sus paredes de fotos de todas las grandes figuras del toreo y del cante que por allí desfilaron y, muy especialmente de aquel chiquillo para quien su dueña hoy difunta, María Vargas, fue como su segunda madre. La venta fue para José como su segundo hogar "aquí le daba de comer mi tía, la dueña, aunque comía poco, un poco de berza y la pringá" y también le gustaban mucho las panizas, que eran una especi de masa frita de harina de garbanzos que aquí se habían preparado mucho en tiempo de hambruna...
Pronto se corrió el rumor de que en la Venta de Vargas había un chiquito rubito que cantaba que quitaba el sentío, llegó a venir gente expresamente desde Sevilla para verle, el fenómeno Camarón no había hecho más que comenzar...
Inició su trayectoria profesional en los elencos de Miguel de los Reyes, Dolores Vargas, la Singla y otros, recorriendo diversos paises de Europa y América.
La fe religiosa de Camarón ha sido siempre notoria, especialmente devoto del Nazareno, cuya imagen se venera en la Iglesia Mayor de San Fernando. "Allí acudió Camarón justo después de la boda para casarse él sólo" -explica Manuel Ruiz, quien le acompañó aquel día- vino a decírselo al Nazareno y le habló: "... Me he casado ¿te parece bien? Vengo pa que me de tu bendición" y él me comentó que el Nazareno se la había dado..." Tuvieron cuatro hijos. El genial cantaor adoraba a su familia.
Finalmente, ese trágico miércoles 1 de Julio de 1992, José Monge Cruz, Camarón de la Isla, dejaba de existir. "Me gustaría que me enterraran en San Fernando" había declarado Camarón. Su deseo se cumplió. Aquí, por fín, descansa en paz
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